La fuerza del rumor

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Un relato de 1967 del nobel Gabriel García Márquez denominado “Algo muy grave va a suceder en este pueblo” (http://goo.gl/lEz7I8), permite una reflexión sobre la fuerza del rumor en las organizaciones.

rumor

En dicho cuento, una vieja agorera comenta con sus hijos el presentimiento de que algo grave va a pasar en el pueblo. Uno de los hijos comenta el presentimiento con un amigo, este a su vez con la familia, un miembro de la familia con el carnicero y el carnicero con el resto del pueblo. La paranoia que se crea llega a tal nivel que los eventos cotidianos, como la presencia de un pajarito en el parque principal, son considerados como algo extraño y extraordinario. El pueblo entra en pánico. Uno por uno, los habitantes empiezan a irse hasta que alguno decide además quemar su casa, ejemplo que es seguido por otros y, en definitiva, algo muy grave terminó por pasar en el pueblo. La promesa autocumplida.

De la misma manera, en las organizaciones el fenómeno del rumor puede transformarse de un simple comentario casual en una tormenta que afecte el clima interno o la imagen de marca.

Cuando un grupo significativo de personas se convence de que “algo malo va a pasar”, todos los signos y significados aparecen apuntando hacia ese presagio que termina por cumplirse. Las cuestiones cotidianas aparecen como extraordinarias y las respuestas a las preguntas se interpretan según la creencia generalizada de que “algo malo hay detrás de eso”.

Los rumores son más perjudiciales cuando se trata de aspectos que generan temor e incertidumbre (por ejemplo: la empresa está al borde de la quiebra, ¿qué va a pasar con nosotros?). Este tipo de rumor se extiende rápidamente y el pánico que genera puede terminar por causar la quiebra efectiva de la empresa.

¿Por qué no ocurre lo mismo cuando se trata de un aspecto positivo, cuando algo bueno va a pasar? ¿Por qué las buenas noticias no se esparcen con tanta rapidez y efectividad?

Los gerentes que no toman en serio los rumores no encaran desde el principio y desde la raíz la idea que se está propagando. Una acción rápida y certera con información fiable puede evitar que el rumor se convierta en realidad. Pero, como las buenas noticias no son fáciles de propagar y las mentes de los afectados están atentos a interpretar en forma negativa lo que es positivo, se sugiere ser persistente en la transmisión de la información, usar varios canales y demostrar con hechos la realidad de los acontecimientos.