¿Cuál es el verdadero papel del comunicador en las organizaciones?

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Oficina de Juan

Según la profesora de la Universidad de Sao Paulo – Brasil, doctora María Aparecida Ferrari, las organizaciones que funcionan dentro de modelos de gestión autoritarios, utilizan modelos de comunicación mucho más focalizados en las acciones instrumentales, mediáticas y reactivas. Por el contrario, las organizaciones que funcionan en modelos de gestión participativa, utilizan modelos de comunicación basados en la estrategia y sus acciones son más proactivas.

En el primer grupo de empresas, los comunicadores desempeñan un papel de técnicos y ejecutores. Escriben comunicados de prensa, realizan reuniones y fiestas, actualizan la página web y manejan la participación de la empresa en las redes sociales. Estos profesionales deben tener competencias relacionadas con la escritura , el diseño digital y de relacionamiento personal.

En el segundo grupo se encuentran los comunicadores que son considerados consejeros y estrategas. Además de contar con las habilidades propias del comunicador técnico, está en capacidad de analizar situaciones, construir escenarios, diseñar estrategias acordes a los objetivos trazados. Es un articulador de procesos que actúa con visión de futuro.

Lo anterior plantea varios cuestionamientos y retos para la formación universitaria que impartimos en nuestro continente. ¿Para qué tipo de modelo de comunicación y desempeño profesional están formando las facultades de comunicación en América Latina y particularmente en Colombia? ¿Es el comunicador en la organización un técnico  ejecutor de comunicados de prensa y manejo de redes sociales o es un consejero estratégico? ¿Qué demandan las empresas? ¿Qué estamos ofreciendo al mercado laboral?

Las exigencias de la globalización están obligando a las organizaciones latinas a modernizarse y a adaptar sus modelos de gestión para ser más competitivas. Por lo tanto, la formación de profesionales no puede quedar a la zaga de dichas exigencias. Educar en competencias básicas, desde luego, pero estimular el pensamiento y la acción estratégica también deben estar en la agenda de la educación superior..